La jornada de lucha estatal
tuvo un alto acatamiento en toda la Argentina. Administraciones y servicios del
Estado nacional, provinciales y municipales se vieron paralizados, como llenas
las plazas de las principales ciudades del país.
En Buenos Aires, una multitud
de trabajadores bonaerenses y porteños de ATE, de otros sindicatos y
organizaciones sociales le dijeron basta a las políticas anti populares, frente
a la Casa de GobiernoUna multitudinaria columna de trabajadores desbordó hoy
las calles de Buenos Aires, desde el epicentro de la legendaria Plaza de Mayo
hasta Tacuarí, incluidas las arterias diagonales. Miles de pecheras verdes de
ATE se entremezclaron con flameas argentinas y de los pueblos originarios,
banderas de varias agrupaciones sindicales, partidos políticos, globos
aerostáticos, paraguas, carteles, murgas, bombos.“No soportamos que haya 300
mil trabajadores en las provincias y municipios por debajo del salario mínimo
vital y móvil. Trabajar en el Estado ya no es garantía de alejarse de la
pobreza, de tener estabilidad laboral”, comenzó el acto el Secretario General
de ATE nacional, Hugo Godoy. Atentos lo escuchaban trabajadores estatales
bonaerenses y porteños, que contaron con la adhesión de sindicatos de la CTA
Autónoma y de los Trabajadores. Entre ellos, los docentes de CONADU Histórica,
la FND y CTERA; profesionales de la Salud de FESPROSA y CICOP; y judiciales de
la FJA.“El presidente Mauricio Macri se ha convertido en el abanderado de la
reforma del Estado, sobre el césped que dejó el gobierno de Cristina Fernández
de Kirchner con 95 mil trabajadores precarizados en el Estado nacional y 600
mil en las administraciones provinciales y municipales”, siguió el dirigente.
Había también estibadores portuarios, periodistas de SIPREBA, trabajadores de
Cresta Roja, ferroviarios, organizaciones, territoriales, ambientales y de
derechos humanos. Infaltable, se encontraba la Madre de Plaza de Mayo Nora
Cortiñas.“Modernizar no es sinónimo de despidos, salarios de hambre y
precariedad laboral. Lo que hay que hacer es construir un Estado democrático y
solidario al servicio del pueblo argentino”, apuntó Godoy. “Cada punto de
inflación equivale a 30 mil nuevos argentinos por debajo de la línea de la
pobreza. Y desde la asunción de Macri, la inflación aumentó un 60%. Transfirió
147 millones de pesos a los grupos exportadores y 3 mil millones de dólares a
las mineras, lo que equivale a un salario de 15 mil pesos durante un año para
los más de 20 mil trabajadores que fueron despedidos”, finalizó el Secretario
General.Por su parte, el Secretario General de ATE Capital Federal, Daniel
Catalano, saludó la solidaridad de otros sindicatos y organizaciones del
pueblo, y llamó “a construir la resistencia necesaria en cada sector de trabajo
para frenar esta ola de despidos: nuestros reclamos son profundamente dolidos.
Nosotros somos trabajadores del Estado orgullosos”.El dirigente porteño señaló
además que desde “hace tres meses vivimos de rodillas, como si hubiesen pasado
años: Este gobierno ha adoptado medidas impopulares que vienen desguazando el
Estado”.Inmediatamente instó a Mauricio Macri a hacer una lectura de la
situación: “Reclamamos que abran las paritarias; no vamos aceptar un aumento
del 25% ni tarifazos. Vienen por nosotros, por los trabajadores. Por eso hoy,
en cada rincón donde hay un compañero de ATE, hay una pelea por la defensa de
nuestros derechos”. Por último, Catalano leyó una carta escrita por Milagro
Sala, en la que la dirigente social se solidariza con la lucha de los estatales
en todo el país.El cierre del acto quedó a cargo del Secretario General
bonaerense Oscar de Isasi, quien advirtió que “el poder pergeñó una ingeniería”
para dividirlos y desalentarlos. “Nos dijeron para qué van a hacer paro, si no
hay plata. Si sos precario, para qué marchar, si no sabés qué te puede pasar.
Pero ver esta plaza, ver que los hospitales bonaerenses funcionaron hoy como un
domingo, que los auxiliares de Educación no fueron a las escuelas, que la
administración pública estuvo paralizada, que los astilleros estuvieron vacíos,
me llena de orgullo”, expresó.De Isasi caracterizó a la Argentina como “un país
tan rico, con riqueza en pocas manos. Tenemos energía, producción minera,
fertilidad, pero nuestros pibes en vez de estar cenando y haciendo los deberes
con sus viejos, están limpiando vidrios”. La dirigencia sindical que durante
los últimos días se volvió complaciente con el gobierno nacional, también fue
blanco de sus críticas: “Algunos dirigentes sindicales dicen que hay que
aguantar, que hay que defender lo conquistado. Este paro no sólo desafía al
poder político y económico, sino también a esos dirigentes sindicales”.En cambio,
tendió puentes con otros: “Hay dirigentes consecuentes que también pelean en
distintas centrales sindicales para poner fin al ajuste. Pero no nos
confundamos, unidad no es amontonamiento: hay que entender la contradicción
principal en un momento determinado”. Por último, el Secretario General de
provincia de Buenos Aires anunció que los estatales se movilizarán el 29 de
febrero próximo a la Casa de Gobierno en La Plata, para acompañar la jornada de
paro de los docentes y auxiliares de Educación.

No hay comentarios:
Publicar un comentario